Mega causa de corrupción

El zar del juego clandestino habría comprometido con su declaración al senador Lisandro Enrico

Se trata de una de las causas de corrupción más importantes en la historia de la provincia en la que también está implicado el senador Armando Traferri. Sobornos a cambio de protección.

Leonardo Peiti regenteaba casinos clandestinos en la provincia de Santa Fe con fuertes vínculos con dirigentes políticos que le aseguraban su impunidad a cambio de sobornos. Uno de los principales implicados es el senador Armando Traferri, pero ahora también aparecen señalados por el “Zar del juego” los senadores Hugo Rasetto y Lisandro Enrico.

 

Esta nueva información se da en el marco del acuerdo entre Peiti y la fiscalía para que el acusado declare bajo la figura de “Arrepentido” señalando a sus cómplices para reducir su pena a tres años y una multa de 530.000 dólares.

 

En su declaración del 13 de septiembre ante la jueza Eleonora Verón y cuatros fiscales, Peiti habla del pago de sobornos de 250.000 dólares a dirigentes políticos a cambio de protección para su negocio ilegal. 

 

La declaración completa no trascendió públicamente pero se filtraron algunos datos y fue el propio abogado de Peiti, el Dr. Luis Rossini, quien señaló a Lisandro Enrico, senador por el Departamento General López y Hugo Rasetto, presidente del bloque del Frente Progresista en la cámara de senadores, de quienes se asegura que hay pruebas muy contundentes.

 

Para recordar de qué se trata esta megacausa, hay que rememorar la primera declaración de Peiti, en julio del año pasado, en la que acusó a los fiscales Gustavo Ponce Asahad y Patricio Serjal, que terminaron detenidos, luego de que los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery corroboraron sus dichos y las reuniones y contactos que había mantenido con los imputados, a los que acusó de recibir sobornos. 

 

En diciembre de 2020 volvió a realizar una declaración explosiva en la que vinculó su estructura ilegal al senador por San Lorenzo Armando Traferri, pero no fue el único que señaló a Traferri, también lo hizo la esposa del empresario David Perona, el otro capo del juego clandestino ya fallecido, al declarar que su esposo le había pagado 9 millones de pesos al senador. La fiscalía pidió el desafuero de Traferri a la Cámara de Senadores, pero el mismo fue desestimado por el peso de Traferri, Hugo Rasetto y Lisandro Enrico, ahora también señalados por Peiti.